
En las máquinas de soplado por estiramiento, el túnel de calentamiento es el elemento clave. Si las preformas no alcanzan la temperatura adecuada, se generan paredes delgadas, cuellos débiles y un estiramiento irregular. Además, cuando la potencia de la lámpara varía, todo el proceso pierde su equilibrio.
Lo que realmente importa Elegimos los emisores de cuarzo transparente R7s de 1000W y 230V porque ofrecen una respuesta infrarroja fiable. La carcasa de cuarzo se recalienta rápidamente y mantiene constante la potencia de salida en toda la zona de calentamiento, lo que permite obtener perfiles predecibles sin zonas demasiado calientes. La base del R7s se fija firmemente en su soporte, lo que reduce las caídas de voltaje y mantiene constante la entrega de energía. Con 1000W y 230V, este emisor es compatible con los circuitos de calentamiento originales, por lo que se puede utilizar sin necesidad de reemplazar los cables del túnel de calentamiento.
Por qué es adecuado para el proceso de soplado por estiramiento En el proceso de soplado por estiramiento, el calentamiento de las preformas es el primer paso crítico. Esta lámpara permite calentar las preformas rápidamente, permitiendo así que el proceso de soplado se realice al ritmo deseado. Se obtiene un mayor control sobre la distribución de la temperatura en las paredes de las preformas, menos agujeros y menos desechos debido a las fluctuaciones térmicas. La energía se utiliza eficientemente, ya que se concentra en las preformas y no se desperdicia como calor ambiental. En la práctica, esto se traduce en más tiempo de operación y menos tiempos de inactividad debido a las fluctuaciones de temperatura.
Notas de uso La instalación es sencilla, ya que se conecta directamente a los conectores R7s. Sin embargo, es necesario verificar el estado y la alineación de los conectores antes de realizar el cambio. Los emisores de cuarzo no toleran contaminación; es necesario mantener la tubería limpia y nunca tocar su superficie. La potencia de salida disminuye gradualmente después de unas 5,000 horas, dependiendo del ciclo de trabajo y de la estabilidad del voltaje. Por lo tanto, es recomendable reemplazarlos durante las reparaciones programadas para mantener un perfil de calentamiento constante.