
Cuando llega el momento de hornear, la superficie del horno debe seguir funcionando correctamente: la corteza de la pizza debe quedar igual de crujiente y dorada a las 7 p.m. que a las 5 p.m. Si la recuperación térmica se retrasa o si el perfil de calor cambia, resultará difícil lograr que la pizza se hornee adecuadamente. Y es la pizza la que sufre las consecuencias.
Lo que realmente importa
Las bombillas halógenas emiten luz infrarroja de onda corta. Calientan directamente la superficie del horno, no el aire que lo rodea. En un horno para pizza de acero inoxidable, esto significa que el horno se calienta rápidamente y recupera su temperatura rápidamente después de abrir y cerrar las puertas.
El cuerpo del horno de acero inoxidable puede resistir el vapor, la grasa y las limpiezas diarias. El elemento halógeno está ubicado cerca de la cámara de cocción, por lo que la energía se concentra en ese lugar. La energía llega justo donde es necesaria: a la corteza de la pizza. De esta manera, los ingredientes se cocinan con el calor almacenado, en lugar de por el calor excesivo que podría dañar el queso.
Por qué funciona en una pizzería en pleno funcionamiento
En una pizzería ocupada, lo importante es que la corteza de la pizza quede bien horneada. El calor de las bombillas halógenas calienta rápidamente la superficie del horno, permitiendo que la corteza quede crujiente y dorada, sin que la masa se seque. Se logra así una cocción uniforme, incluso con una carameloización en los bordes de la pizza. Además, se tiene un mejor control sobre el grado de cocción.
Dado que el elemento halógeno alcanza rápidamente la temperatura deseada, se gasta menos tiempo en precalentar el horno y más tiempo en preparar los pedidos. También disminuye el consumo energético, ya que solo se calienta la masa, no toda la cavidad del horno. Esto permite que la cocina funcione más eficientemente.
Detalles prácticos
Las bombillas halógenas son eficientes y brillantes, pero requieren una instalación adecuada y flujo de aire para manejar la acumulación de calor. Asegúrese de que la tensión y los conectores sean compatibles con el bloque de terminales de su horno. Mantenga las bombillas y los reflectores limpios para que la energía se distribuya de manera uniforme.
Tenga en cuenta que la vida útil de las bombillas halógenas es más corta que la de algunos sistemas de cerámica. Por eso, mantenga un stock de repuestos. Cuando se combinan las bombillas halógenas con un horno de acero inoxidable bien aislado, el resultado es valioso: cocción rápida, rendimiento constante y una corteza de calidad.