
Detén las burbujas: Una forma mejor de curar recubrimientos metálicos ¿Alguna vez has sacado una pieza del horno y has visto esas molestas pequeñas burbujas en su superficie? Es frustrante. Por lo general, esto ocurre porque las lámparas IR convencionales son demasiado agresivas con la superficie. Queman la capa superior al instante, creando una especie de “capa dura”. El problema es que los disolventes que se encuentran debajo siguen estando húmedos. Intentan escapar, pero quedan atrapados. Presionan contra esa capa dura, y así surgen las burbujas o el recubrimiento se desprende fácilmente. Hemos encontrado una manera de evitar esto. Calentamiento desde abajo hacia arriba La mayoría de las lámparas baratas simplemente envían energía hacia la superficie y ya está. Nuestras lámparas están diseñadas de manera diferente: están pensadas para penetrar en el recubrimiento y calentar primero el sustrato metálico. Puedes pensar en ello como un proceso de curado “de adentro hacia afuera”. El metal se calienta y luego irradia ese calor a través del recubrimiento. Esto permite que los disolventes salgan a la superficie y se evaporen. Ya no hay gases atrapados bajo la capa plástica. Sin puntos calientes No hay nada peor que una pieza que esté perfectamente curada en un extremo y quemada en el otro. Pasamos mucho tiempo ajustando la tensión y el grosor del filamento para que el calor sea uniforme en toda la pieza. De esta manera, se reducen drásticamente las piezas rechazadas. El inconveniente (porque siempre hay uno) Bueno, esto no es una solución mágica. Dado que no se trata simplemente de secar la superficie rápidamente, debes prestar más atención a los ajustes. Tendrás que controlar la velocidad del transportador y cómo se incrementa el calor. Si apresuras el proceso, el núcleo de la pieza no se calentará lo suficiente, y perderás todo el beneficio. Dedica un momento a ajustar el tiempo de cocción y todo estará bien. Cómo utilizarlo Lo mejor es que no necesitas reemplazar todo tu horno. Son sustituciones sencillas. Se adaptan a las dimensiones y conectores existentes, así que solo tienes que cambiar las lámparas antiguas por estas nuevas, conectarlas y ajustar los controladores. Es una solución rápida para un problema que ha existido durante años.